El pasado 5 de mayo, en colaboración con distintas asociaciones del sector, se organizó la Jornada: "Un pacto social del agua, ¿es necesario?", que se celebró en el salón de actos de Roca Madrid Gallery. La jornada estuvo constituida por dos mesas redondas en las que intervinieron diversos profesionales de los sectores relacionados con el agua y el medio ambiente. Una tercera y última mesa tuvo como ponentes a representantes de distintos partidos políticos, cuyo resumen presentamos aquí. Componentes de la mesa: Moderador Carmelo Encinas, periodista; PP María Teresa de Lara; PSOE Pilar Lucio; IU Adolfo Barrena; PODEMOS Pedro Arrojo; CIUDADANOS Ana Rodríguez Durán

 

Exposición inicial de las propuestas de cada partido

  • Preguntas planteadas por el moderador
  • Posición respecto a los trasvases
  • Gestión pública o privada del ciclo urbano
  • Posibilidades de alcanzar pactos o acuerdos sobre el agua
  • Preguntas y observaciones del público asistente
  • Trasvase Tajo/Segura
  • Trasvase del Ebro y desalación
  • Aguas subterráneas
  • Gestión pública y privada
  • Derechos concesionales y mercado
  • Derecho básico social al agua
  • Prioridad de la planificación técnica o de la política


Resumen de las posiciones de los partidos

 

PP

  • La planificación hidrológica apoyada en el principio de unidad de cuenca es fundamental; por ello, el Gobierno del PP ha logrado no sólo elaborar todos los planes retrasados de la legislatura anterior, sino iniciar además su revisión para terminar el segundo ciclo de planificación.
  • Hasta que no finalice este segundo ciclo no se pueden adoptar decisiones sobre cuestiones básicas como trasvases, desalación o recuperación de costes.
  • Los trasvases deben ser el resultado de un gran pacto. Un buen ejemplo es el acuerdo sobre el trasvase Tajo/Segura entre las cinco CCAA vinculadas al mismo.
  • Las desaladoras no han funcionado bien hasta ahora, y las ha tenido que terminar el Gobierno del PP.
  • Después de la mejora económica se van a recuperar las inversiones en infraestructuras, especialmente para relanzar el plan de depuración.
  • Un pacto por el agua es posible y deseable, y se alcanzará cuando se cierre el segundo ciclo de planificación hidrológica.


PSOE

 

  • El acuerdo y el diálogo son imprescindibles para establecer puntos comunes en la definición de la política hidráulica que necesita nuestro país.
  • Objetivos importantes de esa política son establecer los derechos de los ciudadanos al agua, la responsabilidad y solidaridad entre territorios, el uso racional y eficiente que permita mejorar la cohesión social y generar empleo, y la lucha contra la pobreza hídrica y el cambio climático.
  • Tan importante es la planificación técnica como la política, y sobre ambas tiene que opinar la ciudadanía.
  • Un trasvase sólo es aceptable si resulta más sostenible que otras alternativas.
  • La desalación es una alternativa perfecta para garantizar las necesidades de agua. Los retrasos en la puesta en servicio del programa de la anterior legislatura socialista se han debido fundamentalmente al boicoteo del PP.
  • El verdadero problema de costes energéticos es el provocado por la reforma de esta legislación hecha por el Gobierno, que además de afectar a la desalación está suponiendo un encarecimiento insostenible del regadío en general y del más modernizado en particular.
  • Los procesos de gestión privada en el sector del agua sólo son admisibles si están perfectamente controlados por las Administraciones hidráulicas, por lo que deben reforzarse los controles de la licitación pública.
  • La titularidad pública del agua es incompatible con la especulación que pudiera derivarse de la cesión de derechos concesionales; si es necesario debería reformarse la legislación correspondiente.
  • Hay que esforzarse para alcanzar un pacto por el agua y para profundizar en la participación social.

 

IU

 

  • El agua es un recurso natural que debe ser totalmente público, sin ningún tipo de privatización ni objeto de comercio, al servicio de la ciudadanía, de la salud y del medio ambiente, por lo que deben establecerse las garantías adecuadas para asegurar las necesidades de la población y de los ecosistemas.
  • Tiene que gestionarse de acuerdo con las competencias estatales, autonómicas, locales y de la UE.
  • Rechazo a nuevos trasvases en cualquier caso. En el caso concreto del trasvase del Ebro, los informes de la CE pusieron de manifiesto su insostenibilidad, y optaron como alternativa preferible por la desalación.
  • Sin embargo, el problema del trasvase Tajo/Segura tiene que arreglarse adecuadamente, pero no de la forma en que ha querido hacerlo el PP.
  • La gestión del ciclo urbano debe ser enteramente pública; las privatizaciones existentes tienen que revertirse.
  • La recuperación de costes ha de ser progresiva.
  • Conseguir un pacto por el agua exige negociación y cesiones parciales. Desgraciadamente, la experiencia ha sido negativa hasta ahora.

 

PODEMOS

 

  • El agua ha de gestionarse de forma pública y no privatizadora, sostenible y ecosistémica en el conjunto integrado de la cuenca, participativa y al servicio del interés general. Para ello se requieren nuevos modelos de gestión que no estén sujetos al mercado ni persigan beneficios económicos, sino eficiencia y responsabilidad.
  • La planificación hidrológica no debe plantearse desde la oferta, sino desde la gestión de la demanda, de acuerdo con las directivas comunitarias y con atención especial al cambio climático.
  • Oposición total a los trasvases, porque ninguna cuenca es excedentaria, y tampoco lo es la del Tajo; las alternativas son desalación, reutilización, acuíferos, reservas de recursos. En concreto, los costes energéticos del trasvase del Ebro son mayores que los de la desalación.
  • Rechazo del mercado concesional y las ventas de agua, que es el objetivo final de las políticas trasvasistas, por lo que debe reformarse la legislación en la materia.
  • Defensa del Pacto Social por el Agua Pública y la Iniciativa por el Agua 2015.
  • Es necesario reformar y democratizar los Organismos de cuenca, y establecer un ente regulador para el ciclo urbano del agua.
  • Un pacto por el agua exige mejorar los procesos de participación pública. Desde el punto de vista técnico, las vías más prometedoras son el binomio desalación/energías renovables.

 

CIUDADANOS

 

  • Es necesario un gran pacto estatal para resolver los problemas de escasez de algunas cuencas y para impulsar la solidaridad y racionalidad.
  • Son necesarias asimismo políticas estatales de ahorro, modernización, y lucha contra la contaminación y sobreexplotación, y planes autonómicos para la defensa y recuperación de acuíferos, ríos y humedales.
  • Alcanzar acuerdos sobre los trasvases requiere establecer un pacto estable a largo plazo.
  • La desalación debe limitarse a casos especiales.
  • Compromiso para revisar y estudiar la Iniciativa por el Agua 2015.
  • Hay que reforzar la autonomía de los Organismos de cuenca.
  • Un pacto por el agua es difícil, pero vale la pena el esfuerzo por conseguirlo